lamiendo sapos

Nombre: Ricardo

jueves, diciembre 29, 2005

La muerte no existe

No lo digo yo, lo dice Elisabeth Kübler-Ross, psiquiatra mundialmente famosa por sus investigaciones sobre la muerte y los moribundos. Falleció el año pasado (todavía faltan tres días), el 24 de agosto de 2004, coincidiendo, creo, con el cumpleaños de un amigo (que no leerá esto y por tanto no podrá confirmar ni desmentir). En sus memorias, La rueda de la vida, que compré por azar hace pocos días, hace un repaso (copiando textualmente de la contraportada) de los pasos más importantes que han marcado su trayectoria personal y profesional. Un libro tan singular como su autora, dice con razón. Esta mujer nació en Suiza a mediados de la década de los 20, siendo la mayor en un parto de trillizas. Su padre, cuando a las tres hermanas les llegó el momento de afrontar su futuro laboral decidió que trabajaría con él de contable en la oficina. Ella se negó en redondo. Entonces él le dijo que si rechazaba su oferta tendría que trabajar de empleada doméstica. Y así lo hizo, pero la trataron mal y volvió. Su padre la aceptó y ella encontró otro empleo de aprendiza en un laboratorio farmacéutico. En aquel año terminó la Segunda Guerra Mundial, y como ella era una intrépida voluntaria, viajó a Polonia a reconstruir escuelas y hospitales y ayudar a la gente, violando la prohibición de su padre, aunque cumpliendo la promesa que había contraído en otras misiones de voluntariado. En Polonia vio la miseria que había y la muerte por por doquier. Cuando regresó de nuevo su padre no la admitió, así que se buscó un piso para vivir y finalmente aprobó el examen de acceso para entrar en la Facultad de Medicina. Su padre la perdonó merecidamente. No quería hablar tanto de su vida, sino de las fases del morir, pero creo que ha sido una buena manera de introducir al personaje. Las fases que voy a citar corrsponden a la secuencia que tiene lugar durante la muerte. No son las mismas que las de la asimilación de muerte: negación, rabia, depresión, negociación y aceptación. Citando fragmentos del libro:

Durante los primeros años de la década de los setenta, entre Mwalimu (un religioso que colaboraba con ella) y yo entrevistamos a unas 20.000 personas que daban ese perfil, de edades comprendidas entre los 2 y los 99 años, de culturas tan diversas como la esquimal, la de los indios norteamericanos, la protestante y la musulmana. En todos los casos las experiencias referidas eran tan similares que los relatos tenían que ser ciertos. (...)
Según los relatos de las personas entrevistadas que compilé, la muerte ocurre en varias fases distintas:
1: Las personas salían flotando de su cuerpo. (...), todas decían haber estado totalmente conscientes del escenario donde estaban sus cuerpos. La persona salía volando como la mariposa que sale de su capullo (la metáfora es recurrente, de hecho en la portada del libro apareec una bella mariposa morada y rosa), y adoptaba una forma etérea; sabía lo que estaba ocurriendo, oía las conversaciones de los demás, (...) experimentaban también la salud total; por ejemplo, si una persona estaba ciega volvía a ver (...).
2: (...) decían haberse encontrado en un estado que sólo se puede definir como espíritu y energía. Fuera cual fuese el lugar que o la forma en que habían muerto, eran capaces de ir a cualquier parte a la velocidad del pensamiento. (...) recordaban que en esta fase se encontraban también con sus ángeles guardianes, o guías, o compañeros de juego, como los llaman los niños. Explicaban que los ángeles eran una especie de guías, que als consolaban con amor y las llevaban a presencia de familiares o amigos muertos anteriormente.
3: Guiadas por sus ángeles de la guarda, estas personas pasaban a la tercera fase, entrando en lo que por lo general describían como un túnel o una puerta de paso, aunque también con otras diversas imágenes: puente, riachuelo, (...), en fin, lo que les resultaba más agradable; lo creaban con su energía psíquica. Al final veían un aluz brillante. (...) Allí sentían entusiasmo, paz, tranquilidad y la expectación de llegar por fin a casa. La luz, decían, era la fuente última de la energía del Universo. (...) todas habían hecho el mismo descubrimiento: ver la luz les había hecho comprender que sólo hay una explicación del sentido de la vida, y ésa es el amor.
4: Según los relatos, en esta fase se encontraban en presencia de la Fuente Suprema. Algunos lo llamaban Dios, otros decían que simplemente sabían que estaban rodeados por todo el conocimiento que existe, pasado, presente y futuro, un conocimiento sin juicios, solamente amoroso. (...) ya no necesitaban su forma etérea, se convertían en energía espiritual, la forma que adoptan los seres humanos entre una vida y otra y cuando han completado su destino. Experimentaban la unicidad, la totalidad o la integración. En este estado la persona hacía una revisión de su vida, un proceso en el que veía todos los actos, palabras y pensamientos de su existencia. Se le hacía comprender los motivos de todos sus pensamientos, decisiones y actos y veía de qué modo éstos habían afectado a otras personas, incluso a desconocidos; veía cómo podría haber sido su vida, toda la capacidad en potencia que poseía. (...) Mi interpretación fue que esto sería el cielo o el infierno, o tal vez ambos.

Estas descripciones os sonarán como a mí. Las hemos oído en series de televisión y películas, leído en libros. Forman parte un poco de la cultura popular a la que nadie da demasiado crédito. Estoy seguro de que si conociera a médicos en contacto con pacientes moribundos habría oído relatos similares. Un profesor de Neuropsicología que tuve mencionó de pasada alguna historia sobre el tema, y también habló de una luz. ¿Es casualidad? Si creemos a la autora, y ¿por qué no íbamos a creerla? ¿sólo porque mantenía contacto con entidades y espectros que le daban consejos? Sí, es cierto, la prestigiosa psiquiatra se dejó seducir por un medium, que no se atreve a nombrar más que con una inicial, B. (¿miedo?, ¿respeto?). Si lo oculta es que debe seguir vivo. B. entraba en trance y quedaba poseído por espíritus que ponían las palabras en su boca. Nombra sobre todo a Salem y a Pedro, sabios personajes. Como se sospechaba que B. podría ser una farsante en una ocasión encendieron la luz y lo encontraron desnudo en la sala. Más tarde le salpicó también la acusación de abusos sexuales. Estas historias inquitantes manchan un poco su biografía en opinión de los escépticos. Es reconfortante pensar que la muerte es sólo una transición hacia otro estado distinto, probablemente mejor. Algo etéreo se desprende de nosotros y nos unimos a la Fuente Suprema como una inyección de energía. ¿Por qué preferir creer que la muerte es un inconmensurable dolor cuando suele ser en realidad un alivio y una solución? La muerte sigue siendo un tremendo tabú social. Elisabeth se dio cuenta de que prácticamente no existía bibliografía sobre el tema y se echaba las manos a la cabeza. Cuando empezó a investigar y buscar enfermos moribundos para sus seminarios los médicos le ponían todo tipo de problemas y excusas. Claro, no querían admitir que se les estaban muriendo los pacientes. Los moribundos en cambio siempre colaboraron con ella con gusto, y sus preferidos eran los niños, con esa forma de decir las cosas tan sencilla y sincera. Cuando quiso llevar a bebés con sida a su granja los vecinos la amenazaron múltiples veces, y aunque intentó razonar con ellos no sirvió. Creo que el dolor sólo se produce en vida. En realidad no se teme el dolor sino lo desconocido, la desaparición. Los testimonios de las personas que no llegaron a morir del todo nos tranquilizan al respecto, aunque siga siendo desconocido por definición e inevitablemente, está en nuestra mano vivir pensando que será algo maravilloso, en lugar de algo horrible.

jueves, noviembre 17, 2005

¿Qué tiene de cool cantar en inglés?

No me gustan los grupos/solistas españoles que cantan en inglés. De hecho, ni siquiera me gustan los grupos suecos que cantan en inglés. Estoy harto de que la tiranía de la globalización afecte incluso a las formas artísticas, una de las cuales es la música, la música con letra. ¿Cuáles son los motivos que les llevan a cantar en inglés? Dicen que su cultura musical es principalmente inglesa. Entonces deduzco que son incultos, porque rock en español hay bastante, o bien viven a distancia en una cultura ajena, despreciando la propia, porque consideran que no merece ser emulada, que la lengua castellana no reúne las cualidades suficientes (¿fonológicas, rítmicas?)para que encajen en el estilo que caracteriza sus composiciones. En resumen, escupen sobre la pluma de Cervantes y el inmortal Quijote. Olvidan como referentes a los mismísimos Héroes del silencio o a Los rodríguez, en el rollo más indie a Los planetas, en el rollo más hardcore Sôber. A no ser que sean bilingües (que en general no suele ser el caso) el hecho de expresarse en otra lengua supone restar valor a las letras de las canciones, porque al disponer de menos símbolos y no ser la lengua materna, la lengua que primero transformó y transforma el pensamiento en código de comunicación, no son capaces de utilizarlo con tanta fluidez y dominio, y por lo tanto de aproximarse a un nivel de calidad y originalidad digno, si no poético, al menos sonoro y expresivo. Además, como bien saben, gran parte de su audiencia no entiende nada de lo que cantan, pero eso no les importa, es casi mejor, porque así pasan desapercibidas los posibles carencias y problemas que presente la letra. Tienen la seguridad de que la masa borrosa tragará, igual que traga las canciones de Green Day aunque no comprendan más que algunas palabras con suerte. Y quiero no pensar que lo hagan por abrir mercado (como hacen los suecos desde ABBA a Hellacopters pasando por Roxette), en cuyo caso al atentado contra la propia cultura se añadiría el de venderse al capitalismo: saquemos todo el dinero que podamos cuanto antes, que de la poesía ya se encargan Serrat y Sabina. En cambio, admiro a Sigur rós, que cantan en islandés (a diferencia de Björk), que sólo habla un cuarto de millón de personas en el mundo, e incluso en un idioma que ellos mismos se han inventado, para rizar el rizo y joder más. No es que reivindiquen la cultura de esta isla llena de volcanes y pájaros en la que nadie ha estado, sino que defienden el hopelandish como idioma propio que empieza y acaba en su ombligo. Y si por curiosidad o aburrimiento yo quisiera entender de qué me hablan estos interesantes músicos tendría que coger mi diccionario de islandés y empezar a traducir con todas las penalidades que ello supondría, o bien esperar a ver publicado el primer diccionario de hopelandish, aunque fuera necesario presionar al cantante Jonsi en cada concierto para lograrlo. En realidad, en algunos casos lo que se hace es traducir las letras en el librito que acompaña al CD. Me niego a admitir la superioridad del inglés en el rock y el pop. Es absurdo y refleja la falta de autoestima de nuestra música. El inglés tiene por diversas circunstancias muchísima más tradición y producciones en este tipo de música, pero eso no le da derecho a autoproclamarse la lengua única y mejor de vehicular las letras de las canciones. El idioma hace la canción diferente por su fonología y su entonación, le da sus matices y su personalidad. Si falta más material musical en castellano creémoslo, si faltan asociaciones y combinaciones melódicas que acudan a nuestra mente a la hora de componer, creémoslas. ¿No se encarga el arte de abrir caminos y fundar lenguajes? ¿No es ante los retos cuando se demuestra el verdadero talento? Y no es que crea que falten referentes, sólo protesto y dialogo mentalmente con los que cantan en inglés, con los que no están de acuerdo conmigo. Los genios seguirán llegando, aquí y en el Reino Unido. Sólo espero que canten en la lengua en la que mejor puedan hacerlo y sientan como suya, sea el catalán o el hopelandish. Para repetir I miss you baby I'm dreaming of you mejor que hagan canciones instrumentales o pronuncien sílabas sin sentido.

viernes, octubre 28, 2005

Super size me

Ayer vi en Canal + el documental de Morgan Spurlock Super size me. El argumento es bien sencillo. Parte de la tesis comprobada y compartida de que la comida rápida es muy perjudicial para la salud en todos sus aspectos, y para averiguar hasta qué punto esto es así, se propone alimentarse solamente de productos de Mc Donald's: desayuno, comida y cena durante 30 días. En la primera parte habla en general de la situación de obesidad generalidad en EE.UU. y entrevista a varias personas. Por ejemplo, un abogado especializado en demandas contra multinacionales de la industria alimentaria y otro perteneciente al lobby de la industria alimentaria. Además pregunta a la gente de la calle o a clientes del Mc Donald's sobre sus hábitos de alimentación. Entre ellos está una especie de friki con pinta de John Lennon adicto a los Big Mac, que cuenta que sólo comió Whopper en una ocasión, y fue para ganar cinco dólares y poder comprarse otro Big Mac. Más que el deterioro físico del protagonista y director, que es lo que todo el mundo sabe antes de ver la peli, lo que impacta es ver la escasa preocupación por establecer una dieta equilibrada en las comidas en los colegios y las indecentes técnicas publicitarias que los empresarios emplean para atraer a los más jóvenes con juguetes, espacios de ocio, mascotas y eslóganes. La voz que hace de narrador en español es la misma que la de los documentales de Michael Moore. Ambos directores tienen en común la esencia crítica de su mensaje, aunque Morgan no llega a ser tan irritante, sino más cercano y gracioso. De todas formas, si el Sr. Moore hubiera engullido el mismo número de hamburguesas que él sin lugar a dudas habría muerto en el intento. Aunque también es cierto que el documental habría sido todavía más impactante. Y él se habría convertido en un director de culto. Hay que apreciar el esfuerzo de algunos estadounidenses por sacudir las conciencias y dar a sus problemas su auténtica dimensión, en este caso gravísima. Yo me pregunto por qué el resto del mundo insiste en copiar estos modos de vida si se está demostrando que son destructivos a la larga. Comer hamburguesas a menudo debería estar tan mal visto como fumar. Pero la maldita M de McDonald's siempre nos perseguirá desde el recuerdo de las fiestas de cumpleaños, los globitos y los toboganes, el Happy meal y Ronald McDonald. Y además está siempre a mano, es barato e incluso sabe bien. Un producto perfecto en la era del consumo masivo.

miércoles, octubre 26, 2005

Licenciado en ciencias ocultas

Algunas personas tienen dificultades para recordar el nombre de la carrera que estudio actualmente. No es tan extraño. La pedagogía es cada vez menos popular. Si alguien pregunta qué estudias y respondes pedagogía es probable que necesite una explicación suplementaria. Si respondes con la precisión y la brevedad del DRAE (ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza) la siguiente pregunta que te hagan puede ser: ¿pero enseñar el qué? o ¿y eso pa' qué sirve? Es decir, si la psicología ya tiene sus propios complejos y se enfrenta a las suspicacias y la crítica desinformada de muchos, la pedagogía presenta en la actualidad estos síntomas en mayor grado si cabe. Pero en realidad yo no estudio pedagogía, sino psicopedagogía. Es una palabra compuesta que la gente encuentra complicada e atípica, difícil de recordar y fácil de confundir. Hace poco, un padre que fue a resolver una gestión por su hija o a entregar alguna solicitud o impreso, se equivocó y dijo parapsicología en lugar de psicopedagogía. La administrativa ni siquiera se sorprendió ni se rió, sino que le corrigió desapasionadamente, como si se tratase de algo habitual y no fuera demasiado importante. Pero no sólo la gente de más edad tiene problemas. Sin ir más lejos un amigo mío nunca se acuerda del nombrecito, y yo le digo de broma: estudio ocultismo y nigromancia. El carismático profesor Quintanilla lo solía contar en clase con su estilo inquieto. Un cierto porcentaje de la población (no recuerdo cifras) cree que los psicólogos leen las manos, y otro aún mayor que leen la mente. Y para redondear la idea relataba una conversación entre madre e hijo que había escuchado un día en el autobús:
- Mamá, ¿qué es un psicólogo?
- Es una persona que si te mira intensamente a los ojos, puede saber todo lo que pasa por tu cabeza.
Es fácil imaginar al pobre niño en el colegio agachando la cabeza ante la visita al centro del psicólogo escolar, por miedo a que descubra que ha robado un caramelo o que odia a su hermana pequeña, por ejemplo.
Alguna vez debería llevar la parodia aún más lejos. Sería gracioso. Sï, soy licenciado en Psicopedagogía por la facultad de Ciencias Ocultas. En mi orla salen los siguientes catedráticos: Dr. Rappel, Dr. Iker Jiménez y la Dra. pitonisa Lola. En 1º las asignaturas troncales son: Fenómenos Paranormales I, Introducción a la Astrología, Esoterismo e Historia de las profecías. Y se deben elegir tres optativas entre la siguiente lista: Tarot, Vudú, Conjuros y hechizos, Quiromancia, OVNIs y contacto interplanetario, Viajes Astrales, Exorcismo y Telepatía, todas con sus correspondientes prácticas.
Estoy exagerando, ¿no? Nadie se lo tragaría. ¿Pero y si uso mis poderes y miro intensamente? Recordad que controlo las mentes, muevo objetos, comunico con los muertos...

sábado, octubre 22, 2005

A un paso del escote masculino

He tenido una horrible visión. La culpa la tiene Enrique Iglesias y esa foto que adorna últimamente las calles desde los carteles publicitarios, en la que aparece con una camisa blanca abierta, mostrando parcialmente su musculoso pecho perfectamente pulido y depilado. En mi fantasía profética he visto millones de jóvenes y adolescentes vestidos con camisetas de pico en inmensa V y camisas abiertas con el propósito de mostrar su pecho y de reivindicarlo como atributo sexual valioso frente al sexo opuesto. Lo he pasado mal, ha sido espantoso. Pensadlo un poco y no os parecerá descabellado. ¿No se llevaron las manos a la cabeza cuando la mujer comenzó a vestir pantalones y el hombre pendientes? Ahora eso es de lo más normal. Muchas camisetas se fabrican ya sin mangas: los brazos musculosos no deben quedar ocultos debajo de la ropa, aunque sea de marca pija y escandalosamente cara. Es más importante enseñar los bíceps y tríceps bien trabajados en el gimnasio y bronceados en la playa o en los rayos uva. Muchos todavía lo consideran un poco o bastante "gay", pero no se dan cuenta de que son los homosexuales los que marcan tendencia actualmente. Algunas de las profesiones en las que tienen más voz y más éxito son: modisto, peluquero y presentador de televisión. No hace falta decir más. Los que tratan de menospreciar las camisetas sin mangas quizá acaben vistiéndolas con el tiempo porque molan y están de moda. Por otra parte, un ex-compañero de piso pensaba que la propia homosexualidad era una moda. Es de otra cultura, hay que entenderlo. Parece que el proceso natural de estas modas masculinas que tratan de mostrar e insinuar cada vez más, asemejándonos gradualmente a las mujeres, comienza con los homosexuales, prosigue con los metrosexuales y termina siendo adoptada por la masa de gente joven, que es capaz de ceder y tragarse sus principios no sólo estéticos para imitar cualquier tendencia, con tal de aumentar sus posibilidades de ligar con tías buenas los fines de semana. El ejemplo más claro es un chico un año menor que yo que iba a mi colegio, el tío más heavy que he conocido. Largas melenas, siempre chaqueta vaquera o chupa con cadenas y camisetas de Manowar, Motorhead, Sepultura, botines de vaquero, etc. Pues hace un par de años lo volví a ver y se había transformado en un neopijo repijo, se había vendido a la ropa globalizada que muestra y marca sólo para ganar puntos en el mercado de la carne. ¡Llevaba camiseta sin mangas! Sí, amigos, preparaos para recibir a una generación de chicos con camisetas escotadas sin mangas, mostrando su pecho depilado y abrillantado antes incluso de que les haya salido vello. Chavales ciclados con cultura de gimnasio que no saben qué cojones fue la transición (no me ralles co). Ellas al verlos comentarán: fíjate qué pectorales, y tendrán dificultades para mirarles a los ojos en lugar de al escote. La diferencia estará en que la solución no será implantarse silicona, sino ejercitarlos con máquinas diseñadas para el caso. Pero los cambios no se reducen a los varones. Ellas visten cada vez más provocativas, o simplemente con menos ropa, y tan ajustada que parece una segunda piel. Se ponen sujetadores con relleno y tops minúsculos. Llevan pantalones y faldas de colores brillantes tan bajos que cuando se agachan se puede ver más culo que espalda. Y esos tatuajes justo encima, en la zona lumbar, que te gritan "mírame el culo", de forma que ahora en lugar de incomodarse porque se lo mires, ¡se molestan porque no se lo mires! (qué pasa, ¿es que lo tengo gordo o eres un reprimido?) Y por delante ya es el colmo. Lo del piercing en el ombligo se ha quedado viejo y casto, ahora se trata de decorar si se puede un poco más abajo, porque igual que se ve el culo se ve el bajo vientre o prepubis. A veces es tan abajo que uno se sorprende de no ver ya el vello. Igual se depilan justo hasta la línea del pantalón. Sí, eso va a ser. Lo de desnudar mentalmente ha pasado de moda, porque ahora ya se visten desnudas. Qué rabia da, con la imaginación que tengo y no me dejan usarla. Y no es la única profecía. Vuestras hijas verán la virginidad como una enfermedad, vuestros hijos se pondrán más cremas que vuestras mujeres, y se bailará reggaetón en las discotecas por los siglos de los siglos.

lunes, octubre 03, 2005

36 requisitos para seleccionar compañero de piso

Hace un par de años tuvimos que buscar un compañero de piso. Vinieron muchas personas de todo tipo, y las fuimos descartando por una cosa o por otra. Me pareció un proceso bastante cómico y muchas veces absurdo, y decidí escribir algunos de los requisitos. Algunos los he exagerado y otros son bromas directamente, pero todos tienen algo de verdad. Estábamos un poco enfermos, qué se le va a hacer. Está de más decir que ni la mitad hacen referencia a mí. Como dijo el compañero que dejaba el piso: lo que buscáis es alguien tan raro como vosotros.

1) que estreche fuertemente la mano.
2) con los papeles en regla y seguridad económica, y que no quiera meter a diez personas más en su cuarto.
3) feucho.
4) sin novia o con novia feucha de erasmus o currando en el extranjero. Excepcionalmente, con novia que viva en Valencia, pero cuya presencia no se note y que apenas se deje ver en el piso.
5) que nunca se deje el gas abierto.
6) que conozca el uso masculino de las papeleras de baño.
7) que aparente ser buen estudiante y pase mucho tiempo estudiando en silencio, pero que en realidad sea mediocre, o en todo caso, nunca mejor que al media de los otros tres.
8) con algo de chispa o gracia, y también de conversación. abstenerse aplatanados o con personalidad-cactus, que "aporte" al resto.
9) que estudie una carrera técnica en el politécnico, preferiblemente informática o alguna que no cursemos los demás, para que "aporte" todavía más.
10) con conocimientos del género porno y cierta filmoteca.
11) que no le importe vivir con la cocina pegajosa y la pila o fregadero lleno de restos de comida en proceso de putrefacción, o que si le importa lo limpie sin exigir a los demás hacer lo mismo ni guardar resentimiento.
12) que no se enfade mucho si nos reímos de él.
13) que no sea del Madrid ni del Valencia, y mucho menos tenga una camiseta, reloj o toalla de alguno de estos equipos.
14) que vote siempre en las elecciones y referendums, y que tenga ideología de izquierda.
15) que sea ateo o agnóstico o que profese una religión no católica para así "aportar" algo diferente y exótico.
16) que traiga abundantes amigas y compañeras de clase guapas al piso y que no se mosquee si, sea la hora que sea y al escuchar una voz femenina, los otros tres salgan simultáneamente de sus habitaciones para conocerla y "competir" por ella dado el caso.
17) que no haga preguntas si un compañero sale de madrugada a darse una vuelta o se pase todo el día durmiendo.
18) con ordenador propio.
19) que se gaste menos del 50% de su dinero en drogas.
20) que soporte el sonido de una guitarra durante al menos tres horas seguidas.
21) heterosexual u homosexual sin pluma.
22) que entregue puntualmente el dinero del alquiler cada mes.
23) que no le moleste tener siete botellas de lejía en el armario, ni quince bolsas de basura sin cerrar en la cocina.
24) que suba y baje las persianas con cuidado.
25) que salude diciendo: qué pasa co.
26) que resista los malos olores.
27) que conozca el mito de la mora Fadela y la adore sin haberla visto.
28) que le gusten mucho los simpsons.
29) que olvide fácilmente desapariciones inexplicables de objetos o alimentos.
30) que acepte y aplique la regla de: todo lo que se encuentra en la zona común es común.
31) que se convierta en cómplice y no coja el telefonillo, o si lo coge mienta diciendo que no estamos, cuando no queramos recibir visitas.
32) que asuma como algo natural no ver a los compañeros durante varios días seguidos.
33) que jamás se olvide las llaves del piso.
34) que no le extrañe si alguien come a las cinco de la tarde y cena a las dos de la madrugada.
35) que vaya por lo menos a 3º de carrera y no sea un lechón o pipiolo desorientado en busca del consejo de un mentor.
36) que acepte y aplique la regla de: cuando hay dudas la culpa es siempre del que no está; y cuando están todos, del que peor miente.

jueves, septiembre 29, 2005

¿Cuántos ángulos hacen falta?

A veces sólo se conoce a alguien por una característica aislada. Por ejemplo, un locutor de radio. De repente aparece en la televisión y tienes que cerrar los ojos para reconocerle y decir: es tu voz, ahora sé quién eres. Pasa algo parecido también con las personas a las que te acostumbras a ver solamente desde un ángulo determinado, o con una ropa determinada y te dan ganas de decir: por favor, ¿puedes ponerte de perfil para que pueda saber dónde te he visto? ¿Puedes ponerte el bañador y el gorro de baño? Es curioso, porque cuanto más conoces a alguien más ángulos tienes de él o ella. Eso nos hace intuir que cuando algunas personas salen en la televisión con la voz distorsionada y la cara borrosa, su identificación no tendrá ningún misterio para aquellos más próximos, los que más las conozcan. Una mano solamente, un gesto, la forma de andar, la constitución física. Es más que suficiente. Además, la percepción es algo tan inmediato e integral que lo más seguro es que el reconocimiento se deba a detalles de los que no nos damos cuenta.

37.020 años de cárcel

Mi historia es pintoresca. Algo así como la injusticia de la irracionalidad. Me metieron en la cárcel un mes después de nacer. La sociedad me considera por mera superstición la reencarnación de un hombre que fue un asesino de masas, un genocida que vivó hace dos siglos en este país, y al que condenaron a 37.020 años de cárcel, 30 por cada una de las 1.234 muertes que se le atribuyen. Él tenía una marca de nacimiento con forma de gárgola detrás de la rodilla. Yo también la tengo. Es una fatal coincidencia, un rasgo arbitrario que sin embargo resulta determinante para el juez y para la opinión pública. Me convierte en la reencarnación de esta persona malvada y cruel durante esta generación, durante el tiempo que viva. Aunque no tenga nada más en común con él, ni física ni psicológicamente, aunque no conozca exactamente qué fue lo que hizo o por qué lo hizo, debo cargar con su culpa, debo restar años a su pena. Hay otros que son la reencarnación de las víctimas y los familiares de las víctimas. Son ellos los que más presión ejercen para que yo me pudra en la estrecheces de estas cuatro paredes. Desde luego ellos se meten mucho más en el papel, se dejan poseer por el espíritu, por la rabia de los que fueron torturados y asesinados. Cuando yo muera, antes o después, otro vendrá detrás cogerá el amargo testigo de la culpa. Tendrá una marca, otra característica en común con el asesino, da igual cuál sea. Entonces el sistema lo perseguirá y lo encerrará. Y la sociedad lo odiará, porque está perfectamente diseñada para eso.